En el scrabble, como en la vida, se trata de hacer nuestra mejor jugada posible.Con las letras que nos tocaron en suerte y el tablero que vamos armando entre todos los que participan del juego.El tablero cambia permanentemente. Nunca es el mismo que en la jugada anterior.El recambio de las letras depende un poco más de nosotros: más entregamos,más se renuevan.
Un tablero, dos jugadores(o cuatro)y cien letras generan infinitas posibilidades y combinaciones. Pero con limitaciones. No todas las jugadas son posibles, no todas las palabras.
En la vida, a veces,nos cuesta reconocer qué letras tenemos, qué tablero se nos presenta,cual es nuestra mejor jugada posible.
Frases, párrafos y otras yerbas para espiar algunos textos. Subrayados que me acompañan, que me marcan, como a los libros.
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lunes, 16 de mayo de 2011
miércoles, 16 de junio de 2010
Aprendizajes
La madre se iba una pocos días de viaje. El hijo de 17 años quedaba por primera vez a cargo de la casa.El día anterior a la partida, ella quería cerciorarse de que él sabía cerrar los postigos.
-Hoy, cerrá vos los postigos, así me quedo tranquila de que aprendiste a cerrarlos bien.
-Sé hacerlo.
-Bueno, pero mostrame así me voy tranquila.
-No, no lo voy a hacer.
-Dale, no seas malo
-no, ma
-Dale, no te cuesta nada
-no, ma
-Sólo para que yo me vaya tranquila.
-No,ma, tenés que aprender a confiar.
sábado, 8 de mayo de 2010
letras
domingo, 21 de marzo de 2010
la guerra es una droga, el deseo una vacuna

La guerra es una droga. Con esa hipótesis empieza la película.
Ubica la guerra, la violencia del lado de las enfermedades de la humanidad.
Una peste, una adicción.
Hoy todavía impactada por la fuerza de sus imágenes al límite de lo tolerable, sigo pensando.
La vida cuando se vacía empuja a la droga. Después,la droga vacía la vida.
Por eso se hace tan difícil salir de las adicciones, porque llega un momento que no hay nada más. Una vida vacía llena de droga, o de guerra, o de destrucción, o de autodestrucción. Es lo mismo.
Y apuesto. De las adicciones se sale por el camino del deseo. Una vida llena de deseo tiene poco lugar para la guerra. Una vida llena de deseo nos vacía de guerra.
El deseo: la vacuna y el antídoto.
Antes, previene. Después, cura.
lunes, 15 de marzo de 2010
Aguas tibias

En días como hoy me pregunto si no estoy, ya,cocinada, como las ranas.
Es una idea triste, y algunos días, irrebatible.
A las ranas las cocinan vivas.
Les ponen agua tibia. Se sienten cómodas y se van quedando dormidas. El cocinero va subiendo la temperatura del agua...hay un momento en que uno ya no está más dormido. Uno está apunto. Para la sopa.
Cuando se me pase, voy a pensar que estoy a tiempo. Todavía puedo dar un buen salto y escapar de la olla.
Cuando se me pase, voy a pensar: ¡ojo, con las aguas tibias!
martes, 27 de octubre de 2009
Perogrullada

Hoy, recién hoy, descubrí que se escribe con el cuerpo. Que sin cuerpo no hay escritura. Hasta hoy creía que escribir era una cuestión intelectual, mental, a lo sumo sentimental, psíquica, esas cosas de la cabeza.
Hoy descubrí que se escribe igual que se baila. Con el cuerpo. Que no se puede anticipar cada palabra como no se pueden anticipar los movimientos de una danza. Salen, suceden. Sin pensarlos. Cuanto menos se piensan más libres salen. Y salen cuando está el cuerpo en juego. No se puede escribir en el aire. No se puede escribir sin las manos.
lunes, 26 de octubre de 2009
TRES IMPRESCINDIBLES
viernes, 23 de octubre de 2009
sin salida
me arrepiento
de arrepentirme
de arrepentirme
de arrepentirme
de arrepentirme
de arrepentirme
de arrepentirme
de arrepentirme
de arrepentirme
de arrepentirme
de arrepentirme
...
Con salida:
no me arrepiento más.
sábado, 17 de octubre de 2009
domingo, 27 de septiembre de 2009
jueves, 3 de septiembre de 2009
Algunas pequeñas historias de mujeres y de trenes

Historia 1
Ella se sube al primer tren. Y al segundo. Y al tercero. Y al cuarto. Todos los trenes la llevan a algún lugar.Ella no sabe adonde. Ni le importa. Ella se sube al primer tren.
Historia 2
Ella espera en la estación. Pasa un tren y ella no sube. Pasa otro y ella no sube. Otro más y ella tampoco. Su tren, el que ella espera no llega, no llega, no llega. Ella espera en la estación. Ella no se sube a ningún tren. Ella espera en la estación.
Historia 3
Ella espera en la estación. Un tren pasa tan a prisa que ella se queda a pie. Ella espera en la estación.
Historia 4
Historia 4
Ella se sube al tren que pasa. Ella se baja en otra estación. Ella se sube a otro tren. Ella cambia de tren. Ella cambia de estación. Ella en otra estación se sube a otro tren.Ella se sube al tren que pasa.
sábado, 1 de agosto de 2009
un lugar en el mundo
domingo, 7 de junio de 2009
Pestes

Y cuándo la humanidad no estaba enferma de cristianismo...
¿de qué estaba enferma?
¿O estaba sana?
¿Qué sería una humanidad sana?
En términos de Spinoza, una humanidad ejerciendo lo que puede. No separada de lo que puede.
En términos de Nietzsche, una humanidad jugando en el eterno retorno de superarse a sí misma.
En términos de Deleuze, una humanidad curada del resentimiento, de la mala conciencia, de la responsabilidad.
Una humanidad inocente.
lunes, 1 de junio de 2009
Descontrolá

Algunas cosas pasan sólo si hay descontrol. Si reina un cierto caos, un cierto permiso para desordenar, para desobedecer, para alterar.
Escribir, por ejemplo.Amar, por ejemplo.
Crecer, por ejemplo.
Vivir, por ejemplo.
Sólo pasan, de verdad, si reina un cierto caos, un cierto permiso para desordenar, para desobedecer, para alterar.
Descontrolá. Un rato al día, al menos. Descontrolá.
martes, 21 de abril de 2009
un cuentito
Cuando Facundo se subió a aquel tren ignoraba que ese viaje le cambiaría la vida para siempre. El párroco de la iglesia del pueblo donde había nacido trece años antes le había pedido por favor que acompañara a Andrea, la monjita, y él no había sabido negarse.
Se habían sentado uno junto al otro con la confianza que les daba tantos años de verse en la iglesia, un domingo tras otro, aunque nunca hubiesen intercambiado más que diez palabras seguidas.
Facundo jamás pudo explicarse que lo hizo despertarse en la mitad de la noche. Cuando se despertó, Andrea hablaba sola y lloraba. No. No hablaba sola. Hablaba con alguien que Facundo no podía ver, quizás porque estaba todo oscuro o él estaba demasiado dormido. Ella hablaba y lloraba. Y él no pudo seguir durmiendo. La curiosidad lo despabiló. Tenía que saber con quién hablaba Andrea y por qué lloraba tanto. El estaba ahí para cuidarla.
Cuando Andrea se subió a aquel tren sabía que ese viaje le cambiaría la vida para siempre. El párroco de la iglesia del pueblo donde había vivido los últimos catorce años, prácticamente la había obligado a tomar aquella decisión.
Se había sentado al lado de Facundo y esperado a que él se durmiera par soltar el llanto y sin darse cuenta, se descubrió a sí misma justo en el mismo momento que Facundo la descubría, hablando con él, ensayando lo que quería decirle, buscando las palabras que menos le dolieran y más la perdonaran.
Y ahora que él la estaba mirando se preguntaba si había llegado, por fin, el momento de confesar la verdad, o si sería mejor inventar otra historia más creíble.
Como ella no sabía cómo se le dice a un hijo la verdad, se hizo la dormida, se hizo la sonámbula.
-Hablabas en sueños- le dijo Facundo- No sé que decías. ¿Te acordás que soñabas?
-Soñaba con ser madre- dijo ella- y no ser mentirosa.
Se habían sentado uno junto al otro con la confianza que les daba tantos años de verse en la iglesia, un domingo tras otro, aunque nunca hubiesen intercambiado más que diez palabras seguidas.
Facundo jamás pudo explicarse que lo hizo despertarse en la mitad de la noche. Cuando se despertó, Andrea hablaba sola y lloraba. No. No hablaba sola. Hablaba con alguien que Facundo no podía ver, quizás porque estaba todo oscuro o él estaba demasiado dormido. Ella hablaba y lloraba. Y él no pudo seguir durmiendo. La curiosidad lo despabiló. Tenía que saber con quién hablaba Andrea y por qué lloraba tanto. El estaba ahí para cuidarla.
Cuando Andrea se subió a aquel tren sabía que ese viaje le cambiaría la vida para siempre. El párroco de la iglesia del pueblo donde había vivido los últimos catorce años, prácticamente la había obligado a tomar aquella decisión.
Se había sentado al lado de Facundo y esperado a que él se durmiera par soltar el llanto y sin darse cuenta, se descubrió a sí misma justo en el mismo momento que Facundo la descubría, hablando con él, ensayando lo que quería decirle, buscando las palabras que menos le dolieran y más la perdonaran.
Y ahora que él la estaba mirando se preguntaba si había llegado, por fin, el momento de confesar la verdad, o si sería mejor inventar otra historia más creíble.
Como ella no sabía cómo se le dice a un hijo la verdad, se hizo la dormida, se hizo la sonámbula.
-Hablabas en sueños- le dijo Facundo- No sé que decías. ¿Te acordás que soñabas?
-Soñaba con ser madre- dijo ella- y no ser mentirosa.
domingo, 5 de abril de 2009
Mi debate personal
jueves, 2 de abril de 2009
Alfonsíndemocracia vs. K-autoritarismo
domingo, 8 de febrero de 2009
domingo, 11 de enero de 2009
Pasen, miren y elijan...
En los siguientes post algunas pocas sugerencias.
Se aceptan otras...
Hay tantas!
Yo me anoto para las últimas tres.
(Seguir leyendo hacia abajo)
Se aceptan otras...
Hay tantas!
Yo me anoto para las últimas tres.
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martes, 23 de diciembre de 2008
Fracaso Maestro
No hay que perder el tiempo odiando un fracaso. El fracaso es mejor maestro que el éxito. Presta atención, aprende y sigue adelante.
(de "Mujeres que corren con lobos" )
(de "Mujeres que corren con lobos" )
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